23 mayo 2005

El derecho a estudiar versus el derecho al tránsito.

La educación es la base de la solución de todos los problemas, si se cuenta con un sistema educativo de primer nivel. Paradójicamente uno de los sectores al que más se le debería prestar atención, ha sido olvidado sistemáticamente. Pasaron tres años desde que comenzaron los reclamos en el Normal 9, pasaron tres años sin soluciones a los problemas edilicios del colegio. Pasaron seis años desde que Víctor, un joven alumno del Otto Krause,iniciara su secundario sin pensar que en ese período sufriera tres caidas de techo. Pasaron comunicados de prensa, cartas de reclamo, audiencias con legisladores, pero lo que nunca dejó de pasar fue el agua de los techos, la electricidad por los cables pelados del baño, los matafuegos que nunca existieron y los techos que se caen. La situación se volvió insostenible, a tal punto que el riesgo de un desastre era inminente. Y los alumnos, que adolecen de nada, decidieron hacer lo único que podían luego de haber transitado los "caminos del diálogo fecundo", como pidió el Dr. Jorge Enriquez en un programa radial de FM La Tribu. Decidieron hacerse escuchar. Fue entonces que salieron a la calle y muchos se escandalizaron. Tanto se escandalizaron que hasta el Dr. Jorge Enriquez, otra vez, escribió en La Nación: "un grupito de estudiantes, con espíritu carnavalesco pone en jaque a los gobiernos, que debieron haber restablecido el orden en media hora..." [1] ¿Vería como carnavalesco si a causa de los reclamos no atendidos, sufriésemos otro Cromagnon en los colegios? Parece increíble que a veces los legisladores confundan las prioridades, y no tomen en cuenta la pirámide de derechos. ¿Que derecho debe primar, el derecho a la educación y el derecho a hacerlo sin que corra riesgo la vida o el derecho al tránsito? [1] http://buscador.lanacion.com.ar/Nota.asp?nota_id=704998&high=carta